Tus clientas eligen su tratamiento, su fecha y pagan. Tú recibes la agenda ordenada y sin huecos.
Un spa vive de la experiencia, y esa experiencia empieza mucho antes de que la clienta llegue. Si reservar contigo es un ida y vuelta de mensajes, ya perdiste un poco de esa calma. Con Tienti tus clientas ven tus tratamientos con su precio y duración, eligen el momento que les queda y pagan al reservar, para que tú te dediques a atenderlas y no a cuadrar la agenda.
Entre responder precios, cuadrar horarios de varias cabinas y perseguir los pagos, la parte administrativa se come tu día. Y una clienta que no llega sin avisar te deja una cabina y un tiempo que ya no recuperas.
Ofrece un tratamiento suelto, un paquete de varias sesiones o un bono para regalar. La clienta elige lo que quiere y reserva sin pedirte cotización.
Si atiendes con más de una persona o cabina, cada una tiene su disponibilidad. La clienta reserva según los espacios reales que hay libres.
Cobra el tratamiento o un anticipo al agendar, así reduces las ausencias y aseguras el ingreso antes de la cita.
Cada reserva confirma y recuerda la cita sola. Tus clientas llegan a tiempo y tú no persigues a nadie.
Agregas cada servicio con su precio y duración, y defines tus horarios y cabinas.
Tus clientas reservan y pagan desde tu página, sin escribirte para cada cita.
Las citas llegan pagadas y recordadas. Tú te concentras en la experiencia.
Comercio unificado para profesionales y negocios: catálogo, checkout nativo, agenda integrada y múltiples canales de venta. Todo gestionado desde un solo lugar.